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Francisca Mardones: “La clave es pensar positivo y saber que sí es posible hacer lo que uno se propone”

 

La fortaleza para salir adelante, la confianza en sí misma y una determinación capaz de derribar grandes obstáculos, son algunas de las cualidades de Francisca Mardones, tenista paraolímpica profesional, que hoy ocupa el ranking Nº14 a nivel mundial. Un accidente laboral le produjo una lesión en la columna vertebral que la dejó sin sensibilidad en ambas piernas. Una situación de la que esta ejemplar deportista saca importantes enseñanzas de vida: no hay imposibles y todos los sueños pueden hacerse realidad.

Foto Francisca Mardones

Estudié Administración Hotelera, aunque siempre quise seguir Educación Física. Mi práctica profesional la hice en un lugar paradisíaco, en un resort en las Islas Vírgenes. Era el trabajo soñado, me pidieron que siguiera y acepté encantada. Un día nos informaron que se acercaba un huracán, por lo que nos pidieron encerrarnos junto con los otros compañeros en un lugar protegido. En ese momento me acordé que faltaba sellar una instalación del hotel y decidí salir. Ahí sentí la fuerza de la naturaleza y del viento, que me hizo caer a un barranco. Sentí mucho dolor y me di cuenta de que había tenido un accidente grave. Me encontraron a los dos días en otro bunker al que llegué arrastrándome. El diagnóstico fue devastador: tenía una fuerte lesión en la columna vertebral y no podría caminar nunca más.

 

De la morfina a la endorfina

Llegué a Chile y me hicieron alrededor de 25 operaciones, estuve un año hospitalizada. Sentía mucho dolor, por lo que me sedaban todo el día, no había ningún avance. Uno de los doctores que se encontraba estudiando mi caso quiso ayudarme, me suspendió todos los medicamentos que me habían recetado y me mandó a rehabilitación física. Los dolores eran insoportables, pero yo decidí cambiar mi forma de pensar y de ver esta situación. Empecé a ejercitarme todos los días, con muchas ganas y así me empecé a mejorar.

Antes me daban mucha morfina, es lo que te inyectan para dejar de sentir dolor, pero yo quería algo natural ¿Y qué es lo natural? La endorfina, que cumple la misma labor de la morfina, pero lo bueno es que te la da el deporte y la mentalidad positiva. Ese fue mi gran aprendizaje.

 

Mi encuentro con el tenis

Un día un amigo me invitó a jugar tenis. Yo pensé que no podía porque estaba en silla de ruedas. Pero logré hacerlo y lo incorporé como parte de mi tratamiento. Comencé a practicar y me inscribí en competencias nacionales, tuve muy buenos resultados. Conseguí un entrenador y los horizontes se empezaron a ampliar. Viajé a campeonatos por todo el mundo, hasta que decidí incorporarme al Circuito Mundial de Tenistas con Discapacidad.

Hoy soy la número 14 en el mundo y logré mi mayor sueño: participar en los Juegos Paraolímpicos de Londres 2012, teniendo un buen desempeño en singles y dobles. Todos estaban impresionados con nosotros que tenemos algún problema físico, pero que hacíamos lo mismo que los deportistas sin discapacidad. Nos trataban como súper héroes, porque aunque nos faltara un dedo, pierna o lo que sea, éramos capaces de hacer lo mismo que los demás. La visión que debemos tener es que toda persona puede hacer la misma actividad que el resto. A veces puede realizarlo de una manera adaptada según su condición física, pero sí puede hacerlo.

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